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/art/ - El rincón bohemio.

Donde las loli musas retozan.
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 No.482

Buenas noches. Con la esperanza de no abandonar este hilo como el anterior e intentar encender nuevamente mi fogata de motivación para escribir y quizá dibujar, aquí voy otra vez.

Comenzaré con un relato en primera persona que inventé cuando, en una convención, una persona me pidió que le inventara un cuento con un final triste.

"Te voy a contar algo. Algo que no sé si sucedió realmente. Solo han quedado vagos trazos en mi mente de lo sucedido. Y cada vez que intento levantar un pedazo de tales recuerdos, siento un vacío terrible. Porque verás, siento que alguna vez, yo conocí a un ser maravilloso en verdad.

Sucedió hace ya algún tiempo, cuando yo aún tenía la energía y las ganas de explorar lugares recónditos, escondidos a plena vista, donde los corazones ciegos de la gente anestesiada por los medios de comunicación no los pueden distinguir. Una casi invisible desviación en un camino en el cerro, por donde los ciclistas bajaban a toda velocidad. Pasando las ruinas de antiguos muros de piedra y ladrillo, la erosionada base de un bebedero para caballos, un viejo aljibe y un lienzo de alambre de púas corroído… Ahí encontré una vez más el cauce de un arroyo seco donde yo gustaba de arrojar mis pensamientos al aire, mientras tomaba un refrigerio escuchando el ulular del viento. Sin embargo, ese día sentí un fuerte impulso de llegar donde nadie había llegado. Y así comencé una larga caminata.

>Continúa en la respuesta siguiente

 No.486

leyendo

 No.489

File: 1413007158399.jpg (598,63 KB, 1600x1200, Foto0741.jpg)

Después de escalar dos muros de roca de algunos metros de alto, ver algún venado e insectos que parecían ser de rubíes o zafiros, encontré el primer signo de haberme alejado lo suficiente. Unas lianas entrelazadas curiosamente bloqueaban el paso, como si de una puerta se tratasen. Emocionado por el verdor renovado de la vida vegetal en ésta zona recóndita, aparté el ramaje y seguí mi camino. Hubo dos o tres obstáculos más de este tipo, y detrás de cada uno, la vida parecía cobrar más fuerza; tal era el espectáculo de música de los insectos y aves combinado con el espectro multicolor a mi alrededor, que podría atribuirlo a la magia. Fue aquí, que después de unos segundos, sentí una mirada clavarse en mi nuca. Raudo, me dí la vuelta, sólo para ver un destello blancuzco y dorado escapando a lo largo de lo que fuera el riachuelo en tiempos pasados. Dudé de mi vista; juraría que nadie se acercaba a tal zona en éstos tiempos. Comencé a caminar siguiendo el luminoso espectro, que constantemente se detenía a cerciorarse de mi presencia, hasta que logré arrinconarle en una pequeña caverna. El ente erró al decidir su camino, y ahora, no tenía escapatoria. Fue aquí donde pude percatarme de su aspecto por completo. Ignorante yo, que poco sabía que este encuentro dejaría una cicatriz permanente en mi vida.

Su apariencia era definitivamente algo más allá de lo descomunal. Humanoide, pero ni siquiera describirle como celestial le haría justicia. Al principio, no supe qué hacer. Cuando mis ojos se ajustaron al brillo que emanaba de su piel, pude notar que en su rostro se veía reflejado terror. Como si yo me tratase del más horrendo y sanguinario monstruo.

>Continúa, ignoro cuál sea el límite de texto.

 No.490

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Cuando pude recuperar la cadencia de mis pensamientos, mi atención se tornó hacia el miedo de la criatura femenina frente a mí. Como si de un animal se tratase, opté por colocarme en cuclillas, dejar de mirarle directamente, y despacio extendí mi mano cual si la ofreciera a un cachorro. Por el rabillo del ojo pude notar primero una sacudida, luego una mirada de interés, y por último, un lentísimo avance hacia mí. Sin moverme, esperé su reacción, haciendo a un lado la idea de que pudiera atacarme ahora que me ofrecía en una posición indefensa. Mi pulso aceleró, y dejé de respirar lo más que pude; tras longevos momentos de incertidumbre, un toque delicado aterrizó en mis dedos. Volví mi vista hacia su rostro, y ahí, por un momento, perdí mi agarre sobre mi ciega y frágil realidad.

 No.491

File: 1413008264365.jpg (182,65 KB, 700x700, Nature.jpg)

Fue una experiencia comparable a minúscula escala sólo con visitar un país completamente distinto al tuyo. De pronto, yo pude ver a esa chcia frente a mí claramente. Entendí dónde había entrado. Supe de dónde salí. No puedo describírtelo con nuestras simples y monótonas palabras. Imagina que todo lo que sabías hasta ese momento era mentira, y que tus sueños eran solo una pizca de lo que yo pude experimentar. Mi mente se había abierto al universo real y abandonado la realidad gris donde había existido hasta entonces.

Ella se percató de todo, cual si leyera un libro abierto. Algo debió haber visto en mí, que su miedo se disipó. Envolvió mi mano en la suya por completo y se acercó más para conversar sin usar ningún lenguaje. Apenas recuerdo que ella se veía feliz. Al parecer, ya no estaría sola al encontrar a alguien que no temía a lo desconocido. Y yo aún procesaba todo lo que pasaba por mi mente recién abierta. Tanto, que no pude pensar en qué pudo hacerle a ella abrir ampliamente sus ojos nuevamente, mirando detrás de mí, hasta que me giré lentamente. Era otra persona, apuntando a mi espalda con una escopeta.

 No.492

El cazador temblaba, su dedo peligrosamente cerca del gatillo. Yo me levanté, y abrí mis brazos en un vano intento de cubrir a la ninfa, aún sabiendo que arriesgaba mi vida por alguien a quien acababa de conocer. Pero eso no importaba: Ella era especial, y era lo menos que podía hacer. Cerré los ojos y apreté mis dientes, esperando el final. Y el final llegó, pero no de la forma que yo pensaba. Un callado 'Lo siento' retumbó en mi alma al pasar bajo mis brazos aquél ser que yo intentaba proteger. Lo último que recuerdo de eso, fue ver el flamazo al dispararse el arma. Y después de eso, oscuridad, silencio, frío, nada.

Desperté con el melódico trinar de un petirrojo. Miré a mi alrededor, intentando reconocer dónde me encontraba. No podía evocar los sucesos antes de despertar, hasta que ví el charco de sangre junto a la escopeta frente a mí.

Y todo lo que te acabo de contar, es lo que recordé. Desde entonces, vivo triste, culposo, arrepentido, pensando que por mi culpa, perdí el ser más increible que jamás conoceré. Busco incesantemente en mis sueños, volví al arroyo seco, incluso divagué por todo lugar místico que encontraba como lagos, cuevas, playas y bosques. Jamás la volví a encontrar."

Fin.

Si les agradan mis pequeñas historias, puedo continuar otro día. Aún le debo un cuento a un Bakemono que alguna vez me lo pidió antes de la pérdida de /art/.

 No.507

>>492
entonces la ninfa mató y se comió al cazador?
ese no es un final triste, de hecho es un buen final

 No.515

>>507
Se supone que la ninfa asesinó al cazador y desapareció el cadáver, y me privó del entendimiento del universo que había ganado al conocerla y tocarla; fue un final triste para mí, según eso. Al inventar la historia, la relaté como si fuera una historia que en verdad me pasó. Las fotos que puse son del viaje que hice por ese arroyo seco.

 No.524

>>515
>Se supone que la ninfa asesinó al cazador y desapareció el cadáver, y me privó del entendimiento del universo que había ganado al conocerla y tocarla
hmm… supongo que ese es el mensaje psicologico profundo de la historia pero veo algunas fallas argumentales en el relato
por ejemplo, por que una ninfa que puede matar y comerse a un humano, se mostraría aterrorizada al inicio ante la presencia del protagonista?
o tal vez la historia tiene un sentido profundo que mi mente poco desarrollada en las artes literarias no puede entender

 No.525

>>524
Puedes llenar esos huecos como gustes. Puedo explicarte mi visión, pero sería e harte a perder la historia. ¿Hay código aquí?

 No.527

Me gustó la historia, moar!

 No.528

File: 1413091397722.jpg (66,33 KB, 1023x757, TandeVlad.jpg)

Me disponía a traducir el prólogo de mi historia "Sol & Luna", la cual pueden encontrar (en inglés) en mi cuenta de DeviantArt (mexandrew @ DA) ya que no me sentía muy inspirado esta noche. Sin embargo, de la nada sentí ganas de narrarles una escena del mundo en donde vive Vlad Dekar, mi personaje original, el cual he estado "roleando" ya por casi cinco años. Espero sea de su agrado.

-~-~-

Temprano por la mañana al pasar por el aserradero del bosque Dugald… Por allá en dirección donde se levanta Palala, el sol, desde el denso bosque ya se podía escuchar el sonido repetitivo que producía el choque de metal con metal. Una columna de humo de levantaba entre los frondosos árboles, revelando el lugar desde donde el ruido se originaba. El hecho quizá atraería la atención de los curiosos, pero los rumores de los ladrones que aparecían muertos al adentrarse en esa sección del bosque eran un factor suficientemente disuasivo para el público en general. Sin embargo, en el claro oculto tras decenas de ancianos robles, cedros y abedules, un herrero dedicaba su atención a la pieza de joyería que fabricaba. Vlad Dekar, el Sanguinario Berserker.

 No.529

File: 1413092907401.jpg (23,46 KB, 421x451, Vladwarmth.JPG)

Un tipo de estatura media, atlético, de piel ligeramente morena, y de facciones firmes rematadas por una cicatriz que corría desde su frente hasta su mandíbula. Su mirada de color carmín sangriento y cabello castaño rojizo recogido al estilo de los guerreros orientales eran difíciles de confundir. Vestido con ropa ligera y cubierto por un grueso mandil de cuero, Vlad daba los toques finales a un brazalete de plata que cobraba forma, a merced del hábil manejo de sus herramientas. Transcurrida una hora de golpes y breves incursiones dentro del horno, la pieza estaba lista para pulirse. Sin embargo, un leve rugido estomacal precedió a la llegada de un joven dragón azul que juguetonamente chasqueaba sus fauces hacia su amigo humano.

Riendo, Vlad recibió a su visitante con unas palmadas en el cuello de la criatura. Era hora de almorzar y prepararse para viajar a los cuarteles de su banda de mercenarios. Dirigiéndose al interior de su humilde choza, recogió bastantes trozos de carne fresca procurada esa misma mañana, ofreciéndolos a su compañero alado.

"Come, Essadi. Debes estar hambriento. Hoy te quedarás a vigilar el hogar."

Dicho ésto, el herrero regreso al interior de su cabaña para lavarse un poco, antes de ataviarse con su armadura. Ciñó su gladio envainado a su cinturón y se colocó su morral en la espalda antes de recoger su escudo de la pared. Al salir, se despidió cariñosamente de Essadi, y emprendió el camino hacia el cuartel de los Halcones Incursores.

 No.530

File: 1413094769582.jpg (112,41 KB, 900x1256, Vlad.jpg)

Caminando hacia el sur, Vlad pronto dejó el aserradero y el bosque detrás de él para acercarse a los alrededores de la ciudad de Dunbarton. Optando por una desviación, se vió plagado por recuerdos de los contantes rumores que eran parte de su mala fama en esa y otra ciudad cercana. Con un gran suspiro, sacudió la cabeza al rememorar varias de las murmuraciones de los ciudadanos.

"¿Sabías que el Berserker Sangriento destruyó la mansión de la baronesa Media Avesta de Medes hace dos años? Sí, llevó ahí a un súcubo violento para intentar justificar su ataque." "Escuché que suele matar a cualquiera que lo mire de mala manera si no hay testigos. ¡Qué horror!" "No sé cómo un ejército tan respetado como los Halcones puede tenerlo bajo control. ¿Qué estará pensando su comandante?"

Era cierto. Hacía un par de años, él aún no dominaba la ira berserker. Le causó bastantes problemas lidiar con el hecho de ser fácilmente provocado al ver a sus seres queridos en peligro. Pero ahora, sólo le quedaba seguir intentando ganarse la confianza de la gente. Su determinación era firme, y sabía que sus episodios de furia incontrolable eran cosa del pasado. Sin embargo, un grupo de siete hombres se dispuso a bloquear su paso. Vlad se detuvo y miró la pequeña congregación. Hombres armados, seguramente bandidos. El más repugnante de ellos dió un paso al frente y blandió su estoque, apuntando con él hacia el caminante para dirigirse a él:

"Hemos venido a pagarte el favor que le hiciste a nuestro camarada al matarle en el bosque. Sabemos que has sido tú."

 No.537

>>531
te saltaste la mejor parte!
justo cuando parecía que leería una escena de lucha, la dejas fuera
eso no me gustó

 No.539

>>537
Claro, de algún modo tenía que provocar interés, jejeje. Si les interesó, escribiré la escena de la pelea.

 No.2897

Dragón, un favor. ¿Puedes borrar el post 531 por mí? ya olvidé la maldita contraseña.

Voy a seguir el relato como se debe.

 No.2977

>>530
>Dedicado a >>537 y a cierta sudamericana.

Sin inmutarse, el guerrero tomó el arma del malviviente y cerrando el puño la dobló cual si fuera una rama verde entre sus dedos. "No aprecio que invadan mi hogar, y mucho menos que intenten robar mis pertenencias. Lárguense antes de que los deje sin oportunidad de -" Vlad interrumpió su enunciado para esquivar un tajo de otro de los buscapleitos. Arrojando lejos el machete arruinado, comenzó a bloquear con su pavés los ataques de los siete atacantes. Dos de ellos lograron conectar con fuerza, tan solo para ver como sus ataques eran inefectivos sobre la inquebrantable y pesada armadura. Desenvainando su propia espada, el Berserker tomó carrera, embistiendo a dos de sus oponentes y creando algo de distancia.

"Última advertencia", masculló con un rugido a los ladrones.

"¡No le teman! Busquen cortarle la cabeza, ¡rodéenlo!"

 No.2978

La pandilla buscó abalanzarse sobre el solitario aguerrido, algunos de ellos buscando penetrar los huecos entre las placas de acero, otro buscando distraerlo y tres rodeandole. Sin embargo, se detuvieron cuando en un parpadeo, dos de los ladrones que flanqueaban fueron destripados con un hábil tajo del gladio. la pausa sin embargo les perjudicó, ya que Vlad aprovecho para atravesar el cráneo del mercenario que tenía enfrente con su acero, sosteniéndolo por el brazo, asegurando la destrucción de la masa encefálica.

"No puede ser… ¿Tres?" - dijo el líder, antes de gritar horrorizado cuando su objetivo corrió a gran velocidad a por él.

"Cuatro" - murmuró Vlad al partir al ladrón principal en dos con un corte en arco vertical.

"¡CORRAMOS, ES UN MONSTRUO!" "¡SÁLVENME!"

Dejando la tizona y el escudo en el piso, el guerrero se dió la vuelta y corrió como un bisonte enardecido. Un momento pasó para que ya les pisara los talones, y de un salto, arrastró al piso a tres bandidos. Uno chilló al ser su tráquea apresada por los dedos del Berserker sólo para ser arrancada de forma brutal, con carótida y yugular. El otro se orinó encima mientras se arrastraba patéticamente hacia atrás, antes de que su cabeza fuera deformada y rota con un pisotón.

 No.2979

El tercero gemía de dolor, inmóvil en el piso. Su cadera se había partido en tres cuando recibió de lleno el peso de la armadura y su portador.

"No hay piedad…" Empezó a recitar Vlad, mientras de su mochila sacaba una flecha y un arco de metal que rápidamente ensamblo. El maleante que aún corría tropezó y volteó detrás de sí mismo, temblando de pánico al ver cómo le apuntaban.

"Para ningún criminal" - terminó, y soltó la tensa cuerda del arma. La flecha le entraría por la nariz a su víctima, y terminaría destrozando el bulbo raquídeo del hombre; estaba totalmente paralizado incluidos corazón y pulmones.

"P-p-por favor no me m-m-ma-m-mates… Nunca más lo volveré a hacer…"

Limpiándose la sangre de la armadura, el ermitaño se volvió hacia el último sobreviviente. Con lentos y ruidosos pasos, recortó la distancia que los separaba. El saqueador lisiado empezó a llorar y a suplicar más por su vida hasta que sintió el ambas mejillas el frío del metal; un agarre que lo elevó por el piso.

"No hay piedad. Vete. Haz lo que te plazca… Sabiendo que sigo aquí. Sabiendo de lo que soy capaz. Que a la mínima equivocación saldré a cazarte, y no hay lugar en el mundo en que te puedas esconder de mí. Incluso en tus sueños te acecharé por siempre. ¿Creíste que podías ir y abusar del supuesto descuido de un herrero que vive solo? ¿Que sería fácil vivir una vida de hurto y te harías rico? Ahora sabrás cuál es realmente el precio de tus decisiones…"

 No.2987

>>2977
>>2978
>>2979
no había tenido oportunidad de leerlo
no está nada mal, buena redaccion

la unica queja que tengo es que en la primera parte dice que hay siete atacantes y yo cuento 8 muertos, lol

 No.2989

>>2987
El detalle es que es una continuación de algo escrito hace un año o algo así. Luego que empiece algo nuevo vendrá mejor. Mientras tanto haz de cuenta que contó por dos al que partió por mitad.

 No.2996

Debido a que estoy lejos de mi cueva por una emergencia, aburrido y con acceso solamente a una vieja laptop, me dieron ganas de escribir un relato erótico para /art/.

Por favor tomen en cuenta que estoy escribiendo en una laptop con teclado gringo, así que seguramente tendré muchas faltas de ortografía. Dicho esto, aquí tienen un intento de darles una noche agradable.

|-|-|-|-|-|-|-|-|

El calor nocturno del solsticio de verano era razón suficiente para provocar el abarrotamiento del único bar de Krisfald, un pueblillo de viajeros. Paso obligatorio para todo aquél que deseaba viajar de la costa a la capital, proveía las suficientes comodidades para toda persona que se detuviera en la localidad. No era raro que a menudo se acostumbrarse tener todo tipo de comunicación o relaciones pasajeras con gente de todos lugares. Ya fuese por placer, negocios u otros propósitos, Krisfald era popular para todo aquél que buscase algo con alguien más.

 No.2997

>>2996
Y era eso precisamente lo que Yskarr buscaba. Después de un desazón con su pareja causado por el engaño de ella, sin alargar el argumento tomó su cartera, su abrigo y salió con sus esquís en dirección hacia el pequeño pueblo. Quería olvidar por completo, aunque fuera esa noche, la imagen de un burdo, apestoso leñador penetrando la boca de su novia que yacía boca arriba sobre la mesa del comedor; ella frenéticamente apretando y masajeando sus pechos con una mano y la otra estimulando con avidez su clítoris y hendidura pudenda…

Sacudió su cabeza, intentando sacarse la imagen mental de su mente consciente. Bastante enfurecido transitaba por el traicionero camino nevado desde la capital hacia Krisfald, y tenía que concentrarse si quería evitar un accidente. Su estado emocional sin embargo le robó la atención lo suficiente para que embistiera a alguien, lanzándole directo hacia un arbusto cercano. Yskarr salió dando tumbos a lo largo del camino lanzando los esquís hacia los árboles que se encontraban a su izquierda. Su marcha se vió por fin interrumpida por un gran amontonamiento de nieve en la base de un gran abeto. Sosteniendo su cabeza, escucho una voz grave y gruñona, pero definitivamente femenina:

"¡DESGRACIADO HIJO DE PERRA! ¡SÁCAME DE AQUÍ, SUCIO BASTARDO INFELIZ!"

 No.2998

>>2997
El muchacho, sorprendido, se levantó tan rápido le fue posible. Avanzando con esfuerzo por la nieve profunda, recuperó su lámpara y la apuntó en dirección a los embravecidos gritos de la mujer. En un segundo, pronto apuntó la fuente de luz a unas botas que pataleaban ferozmente; el único abrigo que la dama tenía hasta su abdomen ya que su gabardina de piel se había recorrido descubriendo sus blancos muslos y unas pantaletas pequeñas de color azul al aire que apenas cubrían un trasero de proporciones redondas, completas y deseables. Yskarr quedó enajenado por la vista presentada a sus ojos, rematada por el apenas visible vapor que emanaba de esa pálida tez, un lunar rematando el hermoso glúteo izquierdo –

"¡CERDO PERVERTIDO IMBÉCIL, COMO TODOS! ¡SI CUENTO HASTA TRES Y NO ME HAS SACADO DE AQUÍ SIN PASARTE DE LISTO, JURO QUE TE DESTRIPARÉ Y ALIMENTARÉ A LOS LOBOS CON TUS PODRIDAS ENTRAÑAS!"

Claro, claro, la chica, había que ayudarla. Apoyando en la sábana de cellisca el quinqué, se acercó y tomándola por los tobillos, jaló con bastante fuerza. Demasiada, incluso, la fémina saliendo por los aires algunos metros hacia atrás, llenándole por debajo del abrigo con más y más nieve.

>¿Debería continuar?

 No.3027

>>2996
>>2997
>>2998
lo siento, no había tenido oportunidad (o mejor dicho, ánimo) para leerlo pero me gusta hacia donde va esto

> ¿Debería continuar?


sería demasiado pedir una escena de raep?

 No.3036

>>2998
Sobra decir que ella contestó con hartos refunfuños adicionales; su calor corporal derritió la nevisca empapando toda su ropa bajo el abrigo dejándole a merced del clima congelante. Yskarr se levantó y se sacudió un poco. Claro, le había gustado ese vistazo a lo que la mujercita brava lucía bajo su abrigo, pero se estaba hartando de oír tantos insultos. Revisó sus bolsillos y a sabiendas que no le faltaba nada, emprendió el rumbo hacia el bar de Krisfald.

"Claro, nomás para eso sirven, malditos hombres inútiles" - musitó la fémina, temblando.

Dentro del bar, todos platicaban en voz baja a media luz. Un grupo de personas tocaba música romántica en una esquina con finos instrumentos de cuerda. La temporada era muy buena para el negocio, provisto que el monzón veraniego traía granizadas y caída de aguanieve que propiciaban la estadía en los cuartos, y el dueño aprovechaba para sacar a relucir su congal con la decoración más fina y los uniformes más pequeños para sus meseras. Cuando Yskarr finalmente llegó, se sintió algo aliviado e inmediatamente pasó a la barra a ahogar sus penas en un buen tarro de malta mezclada con vodka.

 No.3037

>>3036
Su paz pronto fue interrumpida, sin embargo, por la empapada muchacha de antes. Nada tardía, caminó hacia la barra, demandado a gritos whiskey para retomar calor. El hombre volvió la cabeza al lado contrario para evitar ser reconocido, pero sin querer adoptó la mejor posición para escuchar la plática que se desarrolló a su lado:
"Llegas tarde, Vaida. Y completamente mojada por lo que noto. ¿tanto me extrañabas, acaso?"
"Cállate, Orion. Sabes a lo que vengo, y lo único que busco de ti. No estés jodiendo y paga mis tragos."
"Creo que ése no es modo de tratar a tu 'salvador', nena. Si quieres algo de esto, creo que tú eres la que debería pagar. Después de todo, necesitas más de mí que yo de tí para apagar tu… 'hornito', ¿verdad?"
"Cierra la puta boca, pendejo, no quiero que todo el bar se entere. Además, cualquier hombre aceptaría una oferta de sexo gratis, así que ni bien chasque mis dedos ya vas pagando mi – "
Una bofetada del burdo macho tiró a Vaida al suelo, exponiendo su pelvis húmeda apenas cubierta por su húmeda y translúcida pantaleta que no podía ocultar un pubis depilado. Fue ahí donde Yskarr decidió observar la escena con su temple apuntalado por la molestia de observar a una mujer ser golpeada.
"A ver, perra calenturienta, más respeto al que te ayuda. Podría pasar una noche rodeado de seis putas hambrientas de pija mucho más buenas que tú, que pareces tabla, y sin embargo, aquí me tienes curándote tu embrujo, desgastándome el garrote por míseros 30 pavos la noche. ¿Crees que voy a aguantarte tus babosadas?" - terminó, levantándo a la chica por el cabello.

 No.3038

>>3037

Nadie se molestó en ayudar. Incluso algunos fetichistas aprovechaban para entrar en juego previo en las mesas más resguardadas de la luz. El bar no tenía guardias ni porteros, ya que el lugar era pacífico y todos asumían que el acto era consensual. Sin embargo, Yskarr aún no tenía la mente nublada por el alcohol ni una pareja sexual y comprendió perfectamente lo que pasaba. Cuando Orion levantó el puño decidido a anestesiar a Vaida a golpes, fue detenido por el muchacho:

"¿Eh? A ver, te sabes las reglas del bar, mocoso. No te metas en mis asuntos a menos que – ¡¡¡HUUK!!!"

De un fiero puñetazo, el abusivo fue silenciado instantáneamente, dejándolo inconsciente y con la nariz hecha añicos. La zagala aprovechó para cubrirse, sorprendida pero cautelosa mientras Yskarr arrastraba al asno fuera del bar. Al volver, se sentó en su lugar de nuevo, pidiendo dos tarros de malta y vodka. Acercó uno de los contenedores a Vaida, y comenzó a beber.

 No.3039

>>3038
"Ni creas que pienso agradecerte. Mucho menos necesito de tu estúpida compasión –"

"Sólo tómate la bebida. No te estoy tratando como una princesita indefensa. Simplemente es una invitación a "hacerlo". Sin preguntas. Yo pago tu licor y la habitación."

Nuevamente, el desasosiego se apoderó de ella. Se dió cuenta de lo que pudo haber escuchado, pero al ver a sus alrededores que ahora nadie estaba mirándolos, aceptó que él había tomado la mejor decisión. Se terminó el whiskey y la malta tan pronto como pudo para alcanzar a Yskarr, quien ya se dirigía hacia las habitaciones; el cantinero guardándose una generosa cantidad de dinero.

 No.3071

>>3039
Junto a la recién abierta puerta de la habitación yacían un abrigo y una camiseta. La luz de un quinqué permitió a Vaida observar lo que ella esperaba sería el peor cuartucho del lugar. Sin embargo se encontró con una habitación de segunda clase de semi-lujo, con una alfombra de piel de oso, una cama bastante amplia con sábanas limpias, y una chimenea que ya estaba siendo preparada por Yskarr.

La maldición que infectaba a la mujer comenzó a tomar efecto con fuerza. Un tatuaje rúnico entre sus diminutos pechos brillaba con tal fuerza que algo de luz se veía por debajo de su gabardina. Ella empezó a jadear sonoramente al observar los cincelados músculos de su compañero de cuarto; él era bastante delgado pero atlético. En buena forma, con una espalda rematada por unos hombros anchos y los bordes de su firma encarnadura dándole una silueta firme complementada con su piel algo tostada por trabajar de sol a sol. Un par de cicatrices solo añadieron al deseo que ella sentía por verlo darse la vuelta y arrancarse las ropas propias para doblegarlo y usarlo como un juguete sexual.

 No.3072

>>3071

Ella cerró la puerta, decidida a saltar sobre el joven para devorarle el pene con toda su lujuria. Yskarr se levantó al verla acercarse con hambre, afirmando su postura. Cuando Vaida lanzó sus manos hacia el cinturón de él, fue recibida con el fuerte agarre de sus grandes manos. Apretó con firmeza ignorando el chillido que ella dejó escapar, mirándole a los ojos con desaprobación.

"Me lastimas, maldito… Suéltame, lo quiero, y sé que tu quieres metérmela. Anda, no te hagas de rogar, o es que acaso eres– AAAHH!!!"

Ella exclamó con fuerza cuando fue vuelta por sus extremidades superiores. En breve sintió como sus brazos fueron cruzados por su espalda y tomados con una sola mano, la otra rodeándole por el frente y llegando hasta su boca, cubriéndola por completo.

"Escucha, yo no soy ningún pelele que puedas usar a tu gusto. Has arruinado mis planes para la noche y estoy bastante furioso." – Presionando el rostro de ella contra su pecho, Yskarr se acerco a su oído, mascullando con ira: – "Ahora vas a tener que arreglarlo, te guste o no. Es el precio a pagar… ¡CARNE!" – remató, con un rugido.

Vaida sintió algo de miedo. Pero era diferente del terror que se siente al ser perseguido por un asesino, o por tu peor enemigo. No, ella era la mosca en la telaraña, y aunque ni a Orion que era mucho más imponente ella temía, ahora se sentía paralizada. Y cuando el repentinamente soltó su boca para arrancarle la gabardina salvajemente, no pudo detenerse de gemir con bríos, su entrepierna inundada de néctar vaginal.

 No.3073

>>3072

Con un ágil tirón la despojó del chubasquero que cubría su esbelta y pálida figura, que cayó hasta el suelo cuando le soltó los brazos. Las bragas que quedaron sobre la fémina remarcaban todo recoveco, curva y relieve de sus genitales y sus nalgas sensualmente, dejando la luz pasar a merced del agua y las secreciones de ella. Vaida se volvió hacia él y sólo atinó a intentar cubrir de forma inútil su cuerpo, dejando aún al aire sus pezones rígidos tal escarpias. Ni bien medio segundo pasó cuando Yskarr se arrojó sobre ella, atrapándole por el cuello de un cuidadoso pero firme mordisco, una mano en la espalda y la opuesta agarrada con tenacidad del trasero delicado, masajeando cual si intentara ablandarle.

Vaida sintió sus ojos humedecerse. Estaba impotente, indefensa y completamente a merced del chico. Debería sentirse humillada, insultada, molesta… Pero la realidad salió a flote con un lamento lascivo, impúdico, obsceno que denotaba cristalina satisfacción. Resonando al unísono con la fricción en su trasero salían de su boca sensuales sollozos que solo sirvieron para acrecentar el vaivén infligido en ella: Su suavidad violentada con primitiva masculinidad excitante que fue rematada por uñas uñas clavadas en su espalda que la llevaron a los aires; un grito de placer puro pareció parar el tiempo mientras ella bañaba de sus fluidos a su análogo:

"ME- ME- ME- MI COÑO- ME VENGOOOAAAAH!!!!"

 No.3074

>>3073

Su exclamación y reacción fueron recibidas con un lanzamiento calculado a la cama. Ella aún se estremecía en su orgasmo, tomándose a si misma por uno de sus senos y su clítoris para intentar apaciguar su reacción al fuego que la consumía. Se sentía plenamente satisfecha como nunca y sólo podía tener su atención en esos segundos de nirvana, el latir de su corazón retumbando con fuerza en sus genitales.

"¡No hemos acabado, esclava!"

"¿qu-? ¡A¡¡H, NOOOO, AAAAH!!!"

Vaida bramó de susto y repentino deleite cuando sin aviso el rapaz hundió dos dedos en su vagina, el pulgar apartando los dedos de ella para posicionarme en su clítoris cuando al unísono frotó sus tres dedos en la feminidad. La otra palma sirvió para sujetarla por las muñecas con violencia y mecerla para incrementar el asalto en el sexo de la doncella. La chica intentó patalear para detenerlo instintivamente, sus jadeos por aire alternados por gritos de fruición mientras cada roce y movimiento la estremecían por cada sentímetro de su sonrosada piel.



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